La inacción medioambiental tiene un precio. Y la industria agroalimentaria ya lo está pagando.

La inacción medioambiental tiene un precio.
Y la industria agroalimentaria ya lo está pagando.

A menudo pensamos que adaptar una fábrica a la normativa ambiental es un gasto. Pero no hacer nada sale mucho más caro. En la industria agroalimentaria, la inacción ya no es una opción viable.

Vemos empresas que asumen altos costes por tirar sus mermas de producción al vertedero. Hablamos de restos de galletas, pan, frutas, yogures o lodos. Pagar por desechar algo que tiene valor es perder dinero dos veces. Además, las regulaciones son cada vez más estrictas y las sanciones por una mala gestión de residuos van a ir a más.

Y luego está el coste de oportunidad.

Mientras unas fábricas pagan por eliminar sus residuos, otras los utilizan para reducir gastos. En @[Tuero Medioambiente](urn:li:organization:6524477) trabajamos con el sector agroalimentario para dar la vuelta a este problema. Nosotros no vemos basura. Vemos materia prima.

Cogemos las mermas que ya no sirven para consumo humano y las transformamos en harina para alimentación animal. Es una forma práctica de aprovechar los excedentes de producción y devolverlos a un ciclo útil.

También procesamos residuos orgánicos más complejos para generar biogás y biometano. Producimos energía verde y creamos fertilizantes orgánicos con los restos de ese proceso de digestión. Así evitamos el uso de químicos, mejoramos el rendimiento de los cultivos y cerramos el círculo.

El coste de mirar hacia otro lado es muy alto. Implica pagar tasas de vertedero, afrontar posibles multas, perder competitividad frente a otros y desaprovechar recursos que salen de tu propia fábrica. La economía circular es simplemente una forma de hacer las operaciones más eficientes para que la empresa siga siendo rentable en el futuro.

Sabemos que dar el primer paso cuesta. Por eso evaluamos cada planta desde nuestra área de consultoría medioambiental. Ayudamos a gestionar los residuos buscando el objetivo de residuo cero y midiendo la huella de carbono.

Hacer bien las cosas no solo ayuda al entorno. Es la decisión más lógica para vuestro negocio.

Si quieres dar el paso hacia una gestión de residuos rentable, contáctanos aquí