Certificación vs. autodeclaración. Qué acredita cada una y cuándo la necesitas

Existen dos instrumentos principales para comunicar el impacto ambiental de una empresa, y confundirlos es un error que compromete la credibilidad del reporte.

La autodeclaración de sostenibilidad es un documento en el que la empresa certifica y describe sus impactos ambientales, procesos de valorización y métricas verificables, auditado por la propia organización o por terceros bajo su responsabilidad. Es flexible, adaptable, sin norma única. Aporta contexto operativo que ningún certificado externo puede recoger.

La certificación de huella de carbono, como la emitida por AENOR bajo el protocolo GHG, es una verificación externa e independiente de las emisiones de Alcance 1, 2 y, progresivamente, 3. No es flexible por diseño: sigue un estándar reconocido y aporta credibilidad ante inversores, clientes corporativos y administración.

Son complementarios, no equivalentes. Y el error financieramente miope es tratarlos como si uno sustituyera al otro. Un informe ESG que solo incluye autodeclaración carece de verificación externa. Un informe que solo incluye certificación pierde el contexto operativo que explica el «cómo» detrás de cada cifra.

En Tuero Medioambiente mantenemos ambos instrumentos. Publicamos nuestra autodeclaración de sostenibilidad y trabajamos con certificación externa de huella de carbono.

¿Tiene tu empresa claro qué instrumento necesita para su próximo ciclo de reporte ESG? Hablemos aquí