En Tuero Medioambiente convertimos los residuos orgánicos en biogás. Es una de nuestras formas de generar energía verde. Pero el gas que sale de nuestros digestores anaerobios no se puede inyectar en la red de gas natural tal cual. Hay que prepararlo y limpiarlo.
A este proceso de depuración técnica lo llamamos «upgrading».
El biogás en bruto está compuesto sobre todo por metano y dióxido de carbono \(CO2\). También lleva agua y pequeñas impurezas, como el sulfuro de hidrógeno. Para que este gas tenga la calidad y el poder calorífico necesarios, necesitamos aislar el metano.
Aquí es donde entra la fase de upgrading.
El proceso tiene dos pasos básicos. Primero, secamos el gas para quitarle la humedad y eliminamos las impurezas que pueden corroer o dañar las instalaciones.
Después pasamos a la extracción del CO2. Para separarlo del metano, utilizamos tecnologías como los sistemas de separación por membranas, que filtran las moléculas de gas por su tamaño, o sistemas de lavado que atrapan el dióxido de carbono de forma química o física.
Al retirar el CO2, la concentración de metano sube por encima del 95%. A este gas purificado lo llamamos biometano.
Este biometano sirve para exactamente lo mismo que el gas natural de origen fósil, pero es renovable. Y el CO2 que separamos durante el proceso no se desperdicia. Podemos capturarlo, limpiarlo y darle una segunda vida útil en otras industrias.
Así transformamos restos, lodos y mermas de distribución en energía limpia. Cerramos el círculo reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y ofreciendo una alternativa real a los combustibles fósiles. Es nuestra forma de hacer que la economía circular funcione de verdad en el día a día.
Si tu industria genera residuos orgánicos, hablemos aquí sobre cómo podemos darles valor.




